
Ciudad de México.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lamentó los hechos ocurridos en el Senado, donde el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, agredió físicamente al presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña. La mandataria calificó el incidente como un acto de autoritarismo y recordó que la política debe resolverse con diálogo y no con violencia.
“Lo que vi ayer fue exactamente lo mismo que en mis tiempos de estudiante en la UNAM: la resolución a golpes de lo que debería ser un espacio de diálogo por excelencia”, expresó Sheinbaum, al subrayar que la oposición recurre a prácticas que contradicen el discurso democrático que dice enarbolar.
La presidenta señaló la contradicción de la oposición, que acusa al gobierno federal de autoritarismo mientras actúa con violencia política:
“Promovemos libertades, democracia y participación, mientras ellos muestran odio y violencia. Su actitud es hipócrita: llaman autoritario a nuestro gobierno, pero actúan con autoritarismo”.
Sheinbaum también criticó la alianza opositora, refiriéndose al “cártel inmobiliario” encabezado por Jorge Romero y al priista Moreno como representantes de viejas prácticas que buscan debilitar la vida institucional con confrontaciones en lugar de propuestas.
A unos días de su informe de gobierno, la presidenta sostuvo que la agresión en el Senado no fortalece a la oposición ni representa un proyecto de nación:
“En lugar de proponer, se dedican a la violencia y a criticar, mostrando quiénes son en realidad”.
Con este posicionamiento, Sheinbaum buscó enviar un mensaje de contraste: mientras el Ejecutivo presume estabilidad, apertura y logros rumbo al informe, la oposición se exhibe dividida y recurriendo a la violencia en un espacio que debería ser ejemplo de civilidad política.