TEPJF revoca triunfos de magistrados y juez; ordena asignar cargos a mujeres con más votos

Ciudad de México.— En una decisión trascendental en favor del principio de paridad de género, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó los acuerdos del Instituto Nacional Electoral (INE) que asignaban cargos en el Poder Judicial a tres magistrados y un juez varones, y ordenó entregar las magistraturas y juzgado a las mujeres que obtuvieron mayor votación.

Durante una sesión pública, y por mayoría de votos, los magistrados de la Sala Superior atendieron juicios de inconformidad presentados por aspirantes mujeres, quienes denunciaron que a pesar de haber obtenido una mayor cantidad de votos, no se les asignaron los cargos, en aparente violación al principio constitucional de paridad sustantiva.

“Si la alternancia es una medida constitucional que garantiza el acceso a mujeres, pero ellas por sí mismas alcanzan lugares a través de un mayor número de votos, no se les debe privar de ese triunfo al querer justificarlo en la aplicación de un criterio de paridad que resulta restrictivo para las mujeres”, señaló la resolución.

¿Qué resolvió el TEPJF?

  • Revocó los acuerdos del INE que habían dado constancia de mayoría a hombres, a pesar de que hubo mujeres con mayor votación.
  • Ordenó asignar los cargos a las mujeres más votadas en cada uno de los casos impugnados.
  • Determinó que el INE aplicó incorrectamente los criterios de paridad, generando un resultado injusto para las aspirantes con mejor derecho.

Las impugnaciones resaltaron que las afectadas cumplieron con los requisitos legales y obtuvieron más apoyo en las urnas, por lo que, de acuerdo con la normatividad vigente, debieron ser electas en lugar de los hombres inicialmente favorecidos.

Un precedente relevante

Esta resolución del TEPJF marca un precedente importante en la aplicación real y efectiva de la paridad, no como un límite, sino como una garantía de igualdad de condiciones para el acceso a cargos públicos.

En el contexto de una creciente exigencia por la inclusión y el reconocimiento de la capacidad política y profesional de las mujeres en México, el fallo refuerza la postura de que la paridad no debe convertirse en un pretexto para frenar el avance legítimo de las mujeres que ganan por mérito propio.

Con ello, se espera que las nuevas designaciones en el Poder Judicial Federal reflejen no solo la voluntad ciudadana expresada en los votos, sino también el avance real hacia un país con igualdad sustantiva en el acceso al poder.