
Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum firmó el decreto que modifica la estructura y operación del organismo Servicios de Salud IMSS-Bienestar, transfiriendo el control de su Junta de Gobierno a la Secretaría de Salud y unificando sus finanzas en el Fondo de Salud para el Bienestar.
El decreto, publicado este 15 de agosto en el Diario Oficial de la Federación (DOF), reforma diversos artículos del documento emitido en 2022, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador creó el IMSS-Bienestar como organismo público descentralizado para brindar atención médica a personas sin seguridad social.
Principales cambios
- Presidencia de la Junta de Gobierno: ahora estará a cargo del titular de la Secretaría de Salud, actualmente David Kershenobich. Antes, el puesto lo ocupaba el director general del IMSS, Zoé Robledo.
- Composición de la Junta: se incorporan representantes de las secretarías de Hacienda y Salud, del ISSSTE y de la Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, reduciendo la influencia del IMSS en las decisiones.
- Finanzas: se eliminan las transferencias libres entre el IMSS-Bienestar y los gobiernos estatales. Los recursos se concentrarán en el Fondo de Salud para el Bienestar.
- Cobertura médica: se confirma la prestación de servicios ambulatorios y hospitalarios, así como la entrega gratuita de medicamentos e insumos.
- Programas de salud: el IMSS-Bienestar se integrará a campañas y acciones de la Secretaría de Salud, incluyendo vacunación, promoción de la salud y prevención de enfermedades.
- Convenios y cooperación: el organismo podrá firmar acuerdos con instituciones de todos los niveles de gobierno y organizaciones no gubernamentales, incluso con acuerdos de pago o reintegro dentro del Sistema Nacional de Salud.
- Normatividad: el instituto deberá cumplir con Normas Oficiales Mexicanas, protocolos y guías emitidas por la Secretaría de Salud para garantizar la calidad del Modelo de Atención a la Salud para el Bienestar.
En un plazo máximo de 30 días, la Junta de Gobierno deberá reformar su reglamento interno, y el IMSS-Bienestar ajustará su normativa para alinearse a las nuevas disposiciones.