Bots, dinero público y simulación: el otro rostro digital de Marco Bonilla


Cada día, la página de Facebook del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, presume un crecimiento espectacular en seguidores y reacciones. Sin embargo, detrás de esas cifras que el equipo del edil presume como “popularidad”, hay algo que huele mal.

Usuarios de redes sociales comenzaron a compartir capturas que revelan un detalle difícil de justificar: una buena parte de los nuevos seguidores de Bonilla provienen de países como Vietnam, Irak e India. Miles de perfiles sin relación alguna con Chihuahua, ni siquiera con México, ahora aparecen como “seguidores entusiastas” del presidente municipal.

¿Coincidencia? ¿O evidencia de que se están inflando las cifras con dinero público?

La sospecha crece porque esta “ola de popularidad digital” coincide con los movimientos del propio Bonilla, quien ha intensificado su presencia en medios y redes justo en el periodo previo al proceso electoral estatal. Varios observadores políticos señalan que el alcalde está incurriendo en actos anticipados de campaña, utilizando su cargo y los recursos del municipio para proyectar su imagen personal con miras al 2027.

El uso de bots, además de manipular la percepción ciudadana, podría significar un gasto disfrazado con fines electorales. Y si esos seguidores son comprados con dinero de los chihuahuenses, el tema pasa de lo inmoral a lo ilegal.

Mientras tanto, el alcalde continúa publicando videos y mensajes “espontáneos” que acumulan miles de interacciones de usuarios con nombres impronunciables, desde países que nada tienen que ver con Chihuahua.

La pregunta que muchos ya se hacen es contundente:

¿Está Marco Bonilla pagando con dinero público una campaña anticipada vestida de estrategia digital?

Porque al final, por más likes importados que compre, los votos no vienen de Vietnam, ni de Irak, ni de la India.