
Ciudad de México — Después de más de tres lustros al frente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), Antonio Lozano hizo oficial su salida del cargo, en una gestión marcada por acusaciones de peculado, señalamientos de opacidad y una reciente suspensión por parte de World Athletics.
La renuncia de Lozano, presentada el pasado 15 de julio, llega luego de una larga polémica que incluyó un proceso penal en su contra por el presunto desvío de recursos en 2012, además de una suspensión emitida por World Athletics en marzo de este año, la cual cuestionó la legitimidad de su reelección como titular de la federación.
“Es un orgullo poder decir que quien viene será mejor que yo. No tengan ninguna duda. Siempre transitaremos en la legalidad”, expresó Lozano, negando que su salida esté relacionada con presiones de la Conade o el Comité Olímpico Mexicano (COM).
Señalamientos internacionales
World Athletics, organismo rector del atletismo a nivel global, envió un documento firmado por su director ejecutivo, Jon Ridgeon, en el que instó a la FMAA a realizar procesos internos justos y transparentes, marcando así una clara distancia con la administración de Lozano y su consejo directivo.
En medio del proceso de transición, se anunció que las elecciones para la nueva dirigencia de la FMAA se realizarán el 1 de agosto a las 12:00 horas en Naucalpan, Estado de México, en una asamblea privada en la que se espera la presencia de representantes de World Athletics.
Controversia paralela
En otro frente, Israel Benítez Morteo, exfuncionario de la Conade, ha convocado a un Campeonato Nacional de Atletismo a celebrarse en las mismas fechas, pero en una sede alterna: el Parque Querétaro 2000. Sin embargo, esta iniciativa ha sido duramente cuestionada por World Athletics, que en un documento oficial advierte que Benítez estaría usando de manera ilegal el nombre, logo y propiedad intelectual de la FMAA.
“Usted no sólo está creando confusión, parece que está usando el logo, el nombre y toda la propiedad intelectual de una federación de forma ilegítima. Le solicitamos que se abstenga de comunicarse con World Athletics o con cualquier otra persona como presidente de la FMAA”, se lee en la carta dirigida a Benítez.
Ante esta situación, la Federación Internacional ha reiterado que ningún atleta debe atender dicha convocatoria, ya que no cuenta con el aval oficial y podría afectar su elegibilidad en competencias internacionales.
Un legado cuestionado
Antonio Lozano presume como uno de sus principales logros la obtención de más de 600 medallas internacionales durante su gestión. No obstante, su salida marca el fin de una era profundamente cuestionada por irregularidades administrativas y falta de transparencia, dejando a la federación en un momento decisivo para su reestructuración y credibilidad.Ciudad de México — Después de más de tres lustros al frente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), Antonio Lozano hizo oficial su salida del cargo, en una gestión marcada por acusaciones de peculado, señalamientos de opacidad y una reciente suspensión por parte de World Athletics.
La renuncia de Lozano, presentada el pasado 15 de julio, llega luego de una larga polémica que incluyó un proceso penal en su contra por el presunto desvío de recursos en 2012, además de una suspensión emitida por World Athletics en marzo de este año, la cual cuestionó la legitimidad de su reelección como titular de la federación.
“Es un orgullo poder decir que quien viene será mejor que yo. No tengan ninguna duda. Siempre transitaremos en la legalidad”, expresó Lozano, negando que su salida esté relacionada con presiones de la Conade o el Comité Olímpico Mexicano (COM).