Sheinbaum cierra filas con AMLO ante tensiones bilaterales: «Hay que confiar en las instituciones mexicanas»

CIUDAD DE MÉXICO. — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó públicamente la reciente carta del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en la cual el exmandatario denunció una «embestida» de funcionarios estadounidenses contra el Gobierno de México [0]. Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum agradeció el apoyo y rechazó cualquier intento de división interna dentro del movimiento de la Cuarta Transformación.

Defensa de la soberanía y rechazo a la injerencia externa

La jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la relación bilateral entre México y Estados Unidos debe respetar la autodeterminación del país. Cuestionó directamente si las decisiones políticas de la nación deben recaer en los ciudadanos o en agencias extranjeras como el Departamento de Justicia de EE. UU.

«Hay que confiar en las instituciones mexicanas… En el momento en que las instituciones extranjeras decidan en México, particularmente quién gobierna y quién no, habrá un peligro para la soberanía nacional», advirtió la mandataria desde el Salón Tesorería.

Denuncia de una «campaña internacional»

Sheinbaum Pardo alertó sobre una presunta ofensiva mediática y digital coordinada por sectores de la derecha internacional. Según la presidenta, esta estrategia busca vincular falsamente a los gobiernos de la llamada «4T» con el crimen organizado.

Para contrarrestar esta narrativa, la mandataria hizo un llamado a la militancia y a la ciudadanía a «seguir informando casa por casa y en las plazas públicas», apelando a la politización y criterio del pueblo mexicano.

Descarte de nexos con el narcotráfico

La presidenta rechazó las acusaciones de la oposición que sugieren pactos con la delincuencia o intentos de encubrimiento. Subrayó que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene sus propias investigaciones independientes. Asimismo, defendió la estrategia de seguridad del sexenio anterior, destacando que entre 2018 y 2024 se ejecutaron alrededor de 680 detenciones de objetivos prioritarios y líderes de organizaciones criminales.