
Los propietarios de tierras agrícolas cercanas a la ciudad están optando por urbanizarlas debido a la prolongada sequía que ya dura casi cinco años, así como a la escasez de agua. Además, ante la imposibilidad de realizar un ciclo agrícola en 2025 y los bajos precios de los productos en relación con los costos de producción, muchos deciden cambiar el uso de sus terrenos.
Con esta situación poco prometedora, los dueños de terrenos agrícolas, especialmente aquellos situados en ubicaciones estratégicas cerca de la ciudad, están transformando sus propiedades. Un terreno agrícola que antes tenía un valor aproximado de 300 mil pesos por hectárea (equivalente a 10,000 metros cuadrados) puede alcanzar precios de hasta 10 millones de pesos o más, dependiendo de la ubicación y la demanda.
Carlos Romero, jefe del Catastro Municipal, explicó que las transacciones de estos terrenos deben cumplir con los reglamentos establecidos. En muchos casos, los propietarios subdividen sus hectáreas y las ofrecen como parcelas para granjas. Sin embargo, en Delicias, para que un terreno sea considerado como tal, debe contar con al menos 2,500 metros cuadrados. No obstante, muchos ofertan parcelas mucho menores, de tan solo 500 metros cuadrados.
Para que un terreno agrícola adquiera mayor valor, es necesario que cuente con los servicios básicos como agua potable, drenaje y energía eléctrica, además de cumplir con otros requisitos específicos que permitan la obtención de los permisos correspondientes. Estos criterios también son aplicables para quienes deciden lotificar terrenos con fines habitacionales. El funcionario agregó que cumplir con todos estos requisitos resulta complicado para los productores agropecuarios, por lo que a menudo prefieren asociarse con constructores o empresarios del sector. De esta manera, pueden maximizar sus ganancias al ofrecer terrenos destinados a granjas o lotes para la venta.