
El director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Cuauhtémoc, Miguel López, está bajo el escrutinio público debido a una serie de acusaciones que lo señalan por presunta corrupción y desvío de recursos durante su gestión. Desde su llegada al cargo en diciembre de 2021, múltiples irregularidades financieras han salido a la luz, dejando en entredicho su administración y su posible aspiración a la alcaldía en 2024.
Millonario desfalco y falta de transparencia
Entre los señalamientos más graves destacan los pagos irregulares de 6.6 millones de pesos en compensaciones sin comprobantes fiscales, lo que podría implicar evasión de impuestos. Asimismo, se han detectado adjudicaciones directas y pagos anticipados, como el caso de los 222 mil pesos para la compra de 500 medidores de agua, realizados incluso antes de firmar el contrato correspondiente.
Otras anomalías incluyen la compra de materiales de construcción por 2.1 millones de pesos, con un sobreprecio de 113 mil pesos y sin pasar por el debido proceso de licitación, además de un gasto de 4 millones de pesos en plomería especializada sin justificación clara. También se reportó el desembolso de 1.25 millones en material base, cuya documentación es incompleta, y la remodelación de locales para cajas de cobro cinco días antes de la firma del contrato, con un costo de 531 mil pesos.
Campaña disfrazada y promoción política
El escándalo no se limita al ámbito financiero. Dentro del Partido Acción Nacional (PAN), ha surgido preocupación ante la posibilidad de que López utilice su posición y recursos públicos para promover su imagen con miras a contender por la presidencia municipal de Cuauhtémoc en 2024. Empleados de la JMAS han sido vistos portando chalecos azules con sus iniciales “ML” en brigadas comunitarias, lo que ha despertado sospechas de proselitismo político.
Irregularidades fiscales y sospechas de desvío
A las acusaciones anteriores se suma el destino incierto de 5.2 millones de pesos retenidos por concepto de ISR de los años 2011 a 2018, así como 32 millones de pesos en adeudos federales por extracción de agua. Estos montos permanecen sin explicación clara, lo que ha generado críticas sobre la gestión de los recursos públicos.
Auditoría e investigaciones en curso
La Auditoría Superior del Estado (ASE) ya ha puesto el caso bajo la lupa y no se descarta que el asunto termine ante el Tribunal de Justicia Administrativa. Mientras tanto, la dirigencia del PAN y el Gobierno del Estado enfrentan el dilema de respaldar a Miguel López o deslindarse de lo que podría convertirse en un escándalo de grandes dimensiones.
El descontento social y las voces críticas hacia la administración de Miguel López siguen en aumento, mientras crece la presión para que se esclarezcan los hechos y se rindan cuentas sobre el uso de recursos públicos en la JMAS de Cuauhtémoc.