
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tiene previsto reunirse en mayo con los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, respectivamente. El mandatario brasileño viajará a Moscú para encontrarse con Putin y participar en las celebraciones del Día de la Victoria, que se celebran el 9 de mayo, conmemorando el 80º aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, Lula viajará a Beijing para asistir al Foro China-Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (China-CELAC) el 12 de mayo.
El anuncio se produce en un momento crítico, cuando se intensifican los temores de una guerra comercial global, especialmente después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara la imposición de aranceles sobre una amplia gama de productos. Según la oficina de prensa de la Presidencia de Brasil, esta será la primera vez que Lula visite Moscú en su tercer mandato no consecutivo, y su segundo viaje a China. Durante sus mandatos anteriores, Lula visitó Rusia en dos ocasiones y China en tres.
Brasil, Rusia y China han consolidado una relación económica muy estrecha a lo largo de los años y son miembros fundadores del grupo BRICS, el bloque de economías emergentes creado en 2009 con el fin de contrarrestar la influencia del G7. Actualmente, Brasil preside BRICS hasta 2025 y será el anfitrión de la próxima cumbre del bloque, que se celebrará el 6 y 7 de julio en Río de Janeiro. En cuanto a China, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, expresó en enero que su país albergaría el foro China-CELAC con la intención de llevar la cooperación con América Latina y el Caribe a «un mayor nivel».
Cabe destacar que China es el principal socio comercial de Brasil, representando el 28% de las exportaciones brasileñas en 2024 y suministrando el 24,2% de las importaciones del país. Por su parte, Estados Unidos ocupa el segundo lugar, con el 12% de las importaciones brasileñas y el 15,5% de las exportaciones de Brasil. A pesar de esta estrecha relación comercial, Brasil registró un pequeño déficit comercial con Estados Unidos en 2024, alcanzando los 283,8 millones de dólares.
Lula expresó su preocupación por el aumento de los aranceles impuestos por Trump sobre diversos productos, señalando que el comportamiento del gobierno estadounidense podría perjudicar el libre comercio y debilitar el multilateralismo. «Estoy muy preocupado por el comportamiento del gobierno estadounidense», afirmó Lula tras finalizar una visita oficial a Japón. En cuanto a su agenda diplomática, además de los viajes a Rusia y China, Lula tiene programado un viaje oficial a Honduras en abril, así como una visita a Francia en junio.