
Desde esta semana, Estados Unidos ha comenzado el despliegue de un vehículo blindado de combate, el Stryker, como parte de sus esfuerzos para reforzar la seguridad en la frontera con México. Este vehículo, un transporte de infantería M1126, se encuentra actualmente en la zona de Sunland Park, Nuevo México, en el límite entre Texas y Chihuahua. La unidad fue asignada al 2º Equipo de Combate de la Brigada Stryker, que forma parte de la 4ª División de Infantería de la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur.
Su principal misión es detectar y contrarrestar actividades ilegales en la región fronteriza. A partir del 26 de marzo, la unidad comenzará a patrullar áreas como El Paso y Big Bend, en Texas, y continuará desplazándose a lo largo de la frontera como parte del apoyo proporcionado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos al Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). El 20 de marzo de 2025, el Secretario de Defensa autorizó a las fuerzas militares estadounidenses a ampliar sus funciones de apoyo a la CBP, lo que incluye el uso de vehículos tácticos militares, como los Strykers, para realizar tareas de monitoreo y patrullaje en sectores específicos asignados por la CBP.
Estas nuevas facultades permiten que los militares apoyen el monitoreo terrestre móvil, detectando y siguiendo movimientos sospechosos de actividades ilegales. Además, el Departamento de Defensa podrá transportar personal de la CBP mediante vehículos militares a lo largo de las rutas de patrullaje. El personal militar ahora tiene mayor flexibilidad dentro de las áreas patrulladas por la CBP, lo que les permite realizar una detección y monitoreo más efectivos. Los Strykers y otros equipos militares especializados ayudarán a la CBP a mejorar el control de la frontera, indicó el Departamento de Defensa.
Previamente, las operaciones de detección y monitoreo en la frontera implicaban que los militares se mantenían en posiciones fijas para observar y reportar posibles actividades ilegales a las fuerzas del orden. Sin embargo, con los nuevos recursos y la mayor movilidad, se podrá realizar un monitoreo más dinámico utilizando sensores ópticos avanzados. El General Gregory Guillot, Comandante del Comando Norte de EE. UU., explicó que las nuevas autorizaciones permitirán a las unidades desplegadas en la frontera sur detectar y seguir actividades ilegales con mayor eficacia.
También destacó que el personal de la CBP podrá actuar rápidamente en caso de ser necesario durante las patrullas. Es importante señalar que el personal militar bajo el estatus de Título 10 no está autorizado a participar directamente en tareas de aplicación de la ley civil, como registros, incautaciones o arrestos, dentro del marco de las funciones de detección y monitoreo mejoradas.
Sin embargo, el personal de las fuerzas del orden que acompaña a las patrullas tiene la responsabilidad de realizar estas actividades. El 25 de marzo, el Departamento de Defensa difundió un comunicado en el que aclaró que el personal militar está recibiendo entrenamiento para asegurar que las nuevas capacidades de monitoreo sean utilizadas de manera legal, eficaz y profesional.
El Comando Norte de EE. UU. ha sido designado como el líder operativo del Departamento de Defensa para coordinar el despliegue de fuerzas militares en la frontera sur, en apoyo de las órdenes ejecutivas emitidas por el presidente Donald Trump. Este comando continúa trabajando para abordar las deficiencias críticas en la capacidad de la CBP, en colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).