
Ángela Aguilar acaba de comenzar una nueva etapa en su carrera, y lo hizo de manera espectacular en Premio Lo Nuestro 2025. Tras un año marcado por diversas controversias, la joven cantante se convirtió en una de las figuras más esperadas del evento. Su llegada fue impactante, deslumbrando a los asistentes de Miami y al público en general con su cambio de imagen radical.
La intérprete de 21 años dejó atrás la estética que la había acompañado por años, dándole paso a una nueva versión de sí misma más madura y segura. La imagen de su característico bob de color negro cobrizo, los atuendos inspirados en la cultura del regional mexicano y sus labios rojo intenso pasaron a ser parte del pasado. Ahora, Ángela se muestra más confiada, abrazando su sensualidad de manera natural y sin reservas, iniciando una nueva era en su vida.
En la alfombra magenta del Kaseya Center de Miami, Ángela lució un vestido largo strapless con un escote profundo y detalles de cut outs en el torso, unidos por aros dorados. La prenda definió su silueta de una manera sorprendente, con un ajuste ceñido en la parte posterior del torso que se extendía en un amplio faldón. El color marrón oscuro del vestido, en material brillante, resaltó su figura y le dio una calidez sensual, perfecta para complementar su nuevo tinte de cabello color chocolate, que refleja la temporada otoñal.
Para acompañar el vestido, la cantante optó por un look de joyería minimalista pero elegante: un collar delicado con diamantes y aretes cortos que agregaron un toque sutil de brillo. Otro de los cambios más notables fue su nuevo corte de cabello, ahora una melena mediana en color castaño oscuro, peinada al medio con ondas gruesas, muy alejada del estilo que usaba anteriormente.
Su maquillaje también sufrió una transformación, alejándose de los tonos intensos que acostumbraba. En esta ocasión, Ángela optó por un look más suave, con una base ligera, bronzer bien difuminado, cejas definidas a juego con su cabello, ojos naturales y labios en un tono café con un toque de gloss.
Durante su actuación estelar, donde interpretó en vivo su nuevo sencillo «Bala Perdida» en colaboración con Arthur Hanlon, Ángela cambió su vestido marrón por uno negro, igualmente ajustado al cuerpo. El vestido mantenía la asimetría con un juego de transparencias que dejaba al descubierto una curva de su cuerpo, destacando su sensualidad de forma sutil pero poderosa.
Aunque la transformación de Ángela Aguilar será algo que tomará tiempo digerir, su aparición en Premio Lo Nuestro 2025 y su deslumbrante estilo hacen que su nueva imagen sea mucho más fácil de aceptar y admirar.