
Ayer marcó el primer día sin comida chatarra en las cafeterías escolares, un cambio significativo que representa un desafío para todos, especialmente para los concesionarios de estos establecimientos, quienes tuvieron que dejar de vender los productos que más ingresos generaban. Además, tuvieron que comenzar a preparar alimentos saludables sin haber recibido capacitación previa.
El acuerdo denominado ‘300924’, que fue publicado el 30 de septiembre de 2024 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), establece la prohibición de la venta de comida chatarra en todas las escuelas de Educación Básica, Media Superior y Superior en el estado. Este acuerdo forma parte de una estrategia nacional para combatir la obesidad infantil, un problema que afecta al 38% de los menores de 12 años en Chihuahua, según datos de la Secretaría de Salud.
Aunque la medida se cumplió y se enviaron los menús recomendados, los encargados de las cooperativas escolares aún no han recibido capacitación alguna, como lo confirmó Raquel Gardea Calzadillas, responsable de la «tiendita» en la Escuela Secundaria 3011. Ella también administra otras cafeterías en diferentes planteles. Las capacitaciones, que estaban previstas desde enero, finalmente comenzarán la próxima semana, según informaron las autoridades estatales.
Raquel Gardea, quien es nutrióloga, apoyó la medida por los beneficios en la salud de los estudiantes, pero reconoció que el cambio ha sido complicado para los concesionarios. Antes, productos como papas, dulces y refrescos representaban más de la mitad de sus ganancias. Ahora deben ofrecer alimentos frescos, lo que incrementa tanto el trabajo como los costos. «Es un reto porque implica un cambio de hábitos. Algunos dueños de cafeterías están preocupados e incluso algunos han renunciado», explicó.
Aunque no hubo rechazo por parte de los estudiantes en el primer día, Gardea expresó que aún hay incertidumbre sobre la viabilidad económica del nuevo modelo. Además, criticó que la capacitación solo consistió en folletos digitales con menús genéricos que no se adaptan a los gustos locales. «Nos enviaron ejemplos como tortas de frijol negro con queso panela o tlacoyos, que no se consumen aquí. Falta una adaptación regional», dijo. Por su parte, Rodolfo Moreno Alfaro, director de la secundaria, reconoció que la eliminación de la comida chatarra traerá beneficios para la salud de los estudiantes, pero advirtió que no será un proceso fácil.
«Sabemos que esta medida es importante, pero también entendemos que es un cambio drástico para la comunidad escolar. Durante años, los estudiantes estaban acostumbrados a ciertos productos y ahora deben adaptarse a una oferta completamente diferente», señaló. Moreno Alfaro también explicó que no todas las escuelas cuentan con la infraestructura adecuada para preparar comida fresca. «Algunas cooperativas son pequeñas ‘tienditas’ sin área de cocina. Ahora deben encontrar la manera de ofrecer alimentos saludables sin las condiciones ideales», indicó.
Además, mencionó que muchos concesionarios temen por la rentabilidad de sus negocios, ya que antes obtenían gran parte de sus ingresos de productos empaquetados. «Algunos incluso han considerado renunciar. En nuestra escuela estamos evaluando flexibilizar las rentas si las ventas disminuyen drásticamente», añadió. En relación con los alumnos que podrían llevar comida chatarra de fuera, el director aclaró que no se puede revisar mochilas ni confiscar alimentos. «Solo nos queda concientizar. Hasta ahora, los padres han respondido bien, pero si el problema persiste, tendremos que buscar estrategias con las autoridades», destacó.
También resaltó la importancia de que los maestros den el ejemplo, evitando consumir refrescos y frituras frente a los estudiantes. Finalmente, Moreno Alfaro subrayó que la medida requiere el apoyo de toda la sociedad. «Esto no funcionará si fuera de la escuela los niños siguen consumiendo comida chatarra sin control. Necesitamos que las familias, las empresas y los medios refuercen este mensaje. Alimentarse bien no es una moda, es una necesidad urgente», concluyó. «El primer día fue tranquilo, pero el verdadero desafío comienza ahora. Veremos en las próximas semanas si logramos consolidar este cambio o si necesitamos ajustar estrategias», finalizó.