El exgobernador César Duarte Jáquez rechazó las acusaciones de un presunto desfalco de 155 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) durante su administración en 2016.

Esta declaración surge tras la difusión de informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en los que se señala que dichos recursos no pudieron ser comprobados. De acuerdo con el portal Milenio, entre 2016 y 2023, el estado de Chihuahua enfrenta un presunto desfalco de 232.1 millones de pesos del FASP, de los cuales el 70% corresponde al último año de gobierno de Duarte.
El exgobernador ejerció su derecho de réplica, argumentando que no se trató de un desfalco, sino de un subejercicio de recursos. Explicó que al término de su administración, los 155 millones de pesos permanecían en la cuenta bancaria del FASP, con la intención de que el gobierno entrante los utilizara para mantener la estrategia de seguridad.
Duarte aseguró que estos fondos fueron conservados intencionalmente para garantizar la operatividad de la siguiente administración, encabezada por Javier Corral, pero no fueron ejercidos y tuvieron que ser devueltos a la Tesorería de la Federación.